AIRBUS. Beluga XL: el cetáceo gigante se hace aún más grande

Airbus amplía su icónico avión de carga para hacer frente a las necesidades de transporte entre sus factorías

Beluga XL: el cetáceo gigante se hace aún más grande

El A330-200ST Beluga recién salido del taller de pintura (J.V. Reymondon)

Airbus, el gigante aeroespacial europeo, tiene tres grandes divisiones: aviones comerciales, helicópteros, defensa y seguridad y espacio. A su vez, bajo estas, hay nuevas subdivisiones aun más especializadas en diferentes campos, que en conjunto facturaron el año pasado más de 67.000 millones de euros y dieron empleo directo a casi 130.000 personas en 180 centros de trabajo de todo el mundo: oficinas comerciales, centros de investigación o factorías industriales.

Cuando es necesario y para el transporte de empleados por todo el mundo, se reservan unas plazas fijas en aviones de linea regular, también se alquilan aviones ejecutivos o incluso se fletan aviones comerciales enteros para enlazar los diferentes aeropuertos donde Airbus tiene sus factorías e intereses. Lo anterior se hace contratando compañías ya existentes. Lo singular de esta corporación es que una de sus subdivisiones es una linea aérea propia: ATI, que responde a Airbus Transport International, fundada en 1996 y que con cinco aviones muy singulares, los A300-600ST, apodados Beluga por su claro parecido con ese cetáceo, vuela continuamente entre las diferentes plantas del fabricante repartidas por el continente.

Un grupo de responsables del proyecto Beluga XL posan con el primero de los cinco aviones de este tipo

Un grupo de responsables del proyecto Beluga XL posan con el primero de los cinco aviones de este tipo (J.B.Accariez)

Los Beluga tienen un horario regular y vuelan como media seis días por semana realizando unos cinco o seis vuelos cada jornada que siempre acaban en Toulouse o Hamburgo, los dos grandes centros de ensamblaje final de todos los aviones de esta firma. En su desproporcionada bodega transportan grandes componentes como alas, alerones, timones de dirección o incluso fuselajes enteros. Para ello usan un espacio totalmente diáfano y circular que se ha conseguido crear modificando un avión ya existente: el Airbus A300, que fue a su vez el primer aparato fabricado por el consorcio europeo a principios de los años 70 como respuesta al dominio de la industria de Estados Unidos en el sector.

Partes de las piezas de aquellos primeros aviones paneuropeos llegaban a Toulouse por carretera, mientras que las más grandes se enviaban usando aviones Super Guppy, un singular modelo derivado, curiosamente, de un Boeing (el eterno archirrival de Airbus) y que fue diseñado en origen para transportar piezas de grandes dimensiones de los cohetes de la NASA. Cuando estos aviones turbohélice no dieron más de si, la firma europea optó por evolucionar un modelo propio, mientras que la agencia espacial norteamericana sigue usando aun hoy ese veterano modelo de 1965 para sus vuelos de carga.

 

 

Gráfico con información sobre el Beluga XL

Gráfico con información sobre el Beluga XL (Airbus)

En las dos primeras décadas de este siglo Airbus ha crecido exponencialmente y por ejemplo solo en 2017 entregó 718 aviones comerciales y firmó pedidos por otros 1.109. Entre los anteriores vendidos y comprados están los mas numerosos: los de la familia de un solo pasillo como los A320,volados por compañías Vueling, Lufthansa, EasyJet o Swiss. También están aviones gigantes como los A380 de Emirates, British Airways o Singapore Airlines y los grandes y modernos Airbus A350 que usan Qatar Airways, Finnair o Iberia,que acaba de incorporarlo estos días y empezará a volar comercialmente este mismo mes. Buena parte de sus componentes vuelan antes incluso de ser aviones, pues su primer viaje es a bordo de un Beluga rumbo a su conversión en aeronave.

Vista lateral del nuevo avión. El trabajo de pintura suaviza su aspecto poco frecuente

Vista lateral del nuevo avión. El trabajo de pintura suaviza su aspecto poco frecuente (J.V. Reymondon)

 

Está previsto que este mismo verano realice su primer vuelo de prueba la nueva versión del Beluga XL, primero de las cinco unidades llamadas a ir sustituyendo progresivamente a la actual flota de la aerolínea propia de Airbus, que además de realizar los vuelos regulares entre factorías también pueden ser alquilados para vuelos especiales de corporaciones o gobiernos como el de Australia, que los fleta para el traslado de sus helicópteros militares desde Europa a Oceanía dentro de la enorme bodega de los actuales Beluga ST, donde también ha llegado a transportarse cuadros de grandes dimensiones, como por ejemplo “La libertad guiando al pueblo, de Eugene Delacroix, en un vuelo desde Paris a Tokio, donde fue exhibido en 1999, en coincidencia con el año de Francia en Japón.

La versión XL del avión, además de ser más moderna en el aspecto tecnológico, consumirá menos combustible y, por tanto, será menos contaminante y mejorará el rendimiento del actual modelo: la nueva bodega está semi-automatizada, lo que implica que la carga y descarga de los componentes transportados será mas rápida y los aviones podrán realizar más vuelos al día. Por otro lado, esa misma bodega tendrá un nuevo sistema de calefacción y refrigeración, con lo que ahora se podrán llevar con mayor seguridad productos como otras obras de arte o los delicados sistemas de satélites que se envían a los centros de lanzamiento.

Un Beluga ST, antecesor del XL, transporta un timón de dirección de un A380 de la compañía Etihad
Un Beluga ST, antecesor del XL, transporta un timón de dirección de un A380 de la compañía Etihad (Airbus S.A.S.)

En cuanto a sus dimensiones, el nuevo modelo tiene 63 metros de largo, 19 de alto y su envergadura (distancia entre las puntas de los planos) es de 60 metros. El total rediseño del aparato permitirá llevar un 30% más de carga en cada vuelo y sumar 6.000 kilos extra en cada viaje, llegando a las 53 toneladas de carga de pago o peso efectivo por viaje. Con todo lo anterior, además de una mayor productividad por vuelo, llevando más componentes en cada salto, Airbus ha hecho que uno de los aviones más singulares y grandes del mundo sea aun más grande… y singular gracias al esquema de pintura aplicado en el primero de ellos, elegido tras la votación de 20.000 empleados de la firma, a los que se les dio a elegir entre seis diferentes diseños y el ganador lo fue con un 40% de los escrutinios: la Beluga ST pasa a ser Beluga XL con ojos, boca y sonrisa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *