Cuba. El presidente español Pedro Sánchez de visita oficial, para resolver una “anomalía” de 32 años

Pedro Sánchez aterrizó en la mañana de este  jueves en La Habana en una visita relámpago, de poco más de 24 horas, pero que en la Moncloa revisten de una especial trascendencia al tratarse del regreso oficial de un presidente del Gobierno español a la isla caribeña después de 32 años.

Sánchez busca impulsar las relaciones con Cuba

El último fue Felipe González, en 1986, porque la visita de José María Aznar en 1999 se produjo en el marco de la Cumbre Iberoamericana que aquel año se celebró en Cuba.

El presidente del Gobierno llega a la isla con un objetivo político prioritario: “normalizar, estabilizar y profundizar en las relaciones entre España y Cuba”, según explican sus asesores.

El presidente se verá con representantes de la sociedad civil, pero no habrá encuentro formal con disidentes

Sánchez pretende así resolver una situación que en la Moncloa califican de “anomalía”, por esa “sorprendente ausencia” del presidente del Gobierno español en la isla desde hace tres décadas, pese a que recuerdan que desde Barack Obama hasta los tres últimos Papas, así como la mayoría de los presidentes de nuestro entorno europeo y la alta representante de la UE, Federica Mogherini, o todos los ministros de Exteriores de Mariano Rajoy, han visitado Cuba en los últimos años. Pese al “impulso político” que Sánchez quiere dar a la relación con Cuba y con su nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, y a los importantes contratos e inversiones que se buscan cerrar para las empresas españolas, en la Moncloa son no obstante conscientes de que el PP criticará duramente que en esta visita no se haya contemplado un encuentro “específico” con la disidencia cubana. Sánchez tendrá un encuentro mañana con representantes de la sociedad civil cubana. Algunos de renombre, como el actor Jorge Perugorría o el novelista Leonardo Padura, entre otros artistas, intelectuales y “periodistas independientes”. En la Moncloa argumentan que ninguno de los gobernantes citados, ni los exministros del PP, tuvieron en sus visitas a la isla un encuentro formal con la oposición al régimen castrista. “A lo mejor el listón está más alto para nosotros –admiten los asesores de Sánchez-, pero no haremos nada distinto”. Eso sí, advierten, Sánchez hablará “de todo” en la entrevista que celebrará con Díaz-Canel. “No se trata de ponerse medallas, sino de ser eficaz”, justifican.

También aseguran que algunos de los miembros de la sociedad civil con los que se reunirá el presidente español “han tenido problemas con el gobierno cubano”. “No queremos hacer gestos por hacer gestos, sino tener un diálogo franco con Cuba sobre todos los temas”, argumentan.

La visita de Sánchez tendrá, además del político, un importante contenido económico, comercial y empresarial –representantes del Ibex y también de pymes acompañarán al presidente en su avión, y se celebrará un foro empresarial para analizar inversiones y contratos en infraestructuras o desarrollo turístico–, e igualmente cultural. Y se iniciará con “un gesto de amistad y recuerdo de la historia común”, ya que el presidente español hará entrega a Cuba –en realidad un préstamo temporal por dos años- de la silla del general Maceo, uno de los líderes de la independencia, arrebatada como botín de guerra por el mallorquín Valeriano Weyler.

  LOS REYES IRÁN A LA HABANA EN NOVIEMBRE DE 2019

Uno de los resultados que se dan por seguros del viaje de Sánchez a Cuba es que se concrete la primera visita de los Reyes de España. El pretexto es el quinto centenario de la fundación de La Habana, que se cumple en 2019. Aunque en La Moncloa eluden anticipar nada, reconocen que “una efeméride tan importante requiere una presencia de alto nivel”. La fecha clave es el 16 de noviembre, cuando se cumplen 500 años de la fundación de la ciudad por el explorador español Diego Velázquez de Cuéllar, aunque la visita podría producirse en cualquier momento en torno a ese aniversario. Si finalmente se produce, será la primera vez en la historia que la última colonia española en América recibe a un Rey de España. Juan Carlos I estuvo en La Habana en 1999, pero fue con motivo de la Cumbre Iberoamericana, no en visita bilateral. El viaje de Sánchez también estará cargado de historia: el presidente dejará en préstamo por dos años la silla del general Maceo, uno de los héroes de la independencia de Cuba.

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