Chiquinquirá Delgado embajadora de la “chinita”

Mañana la devoción mariana de los zulianos se pondrá de manifiesto para conmemorar los 310 años de la aparición de su patrona: la Virgen de Chiquinquirá. Como cada año, la gaita y el humor formarán parte de la celebración que trasnocha al estado petrolero por excelencia.

Zuliano que se respeta lleva a La Chinita en el corazón. Aunque en el caso de la animadora Chiquinquirá Delgado también lo hace en sus documentos de identidad. De hecho, ella es la artista criolla que ha logrado más trascendencia internacional, portando el significativo nombre. La ficha de Univisión es la mejor embajadora de la Virgen marabina en el mundo de las candilejas.

Roto el silencio. Los primeros pasos de Chiquinquirá Delgado bajo los reflectores los dio al portar la banda de su estado natal en Miss Venezuela 1990. Siendo una de las grandes favoritas, ocupó la cuarta posición en la noche final. Así logró viajar a Miss Flowers Queen, en Osaka, Japón; y Miss Hispanidad Internacional, en Miami Beach, posicionándose como primera finalista.

Sus aspiraciones de permanecer en el medio eran claras. Comenzó como modelo y fue seleccionada para protagonizar el videoclip de Barco a la deriva de Guillermo Dávila. El clic entre ambos fue inmediato. Igual que los acontecimientos que le siguieron: boda en 1991 y maternidad en 1992. La hija fue bautizada María Elena, en recordatorio a la hermana fallecida del cantante. Chiqui hizo mutis. Comentarios indicaban que su esposo no la quería frente a las cámaras. El matrimonio duró hasta 1999.

Entonces la morena de ojos verdes incursionó en la actuación. El mismo año aceptó encabezar el elenco de la telenovela Calypso y logró el pasaje para ser la villana en la producción peruana María Rosa, búscame una esposa. De regreso, debutó como animadora en el programa Mega match. Alternó ambas facetas hasta que fue seleccionada para el magazine Portada’s, de Venevisión, junto a Mariángel Ruiz, Zoraya Villarreal y Francisco León.

En el ínterin, conoció a Daniel Sarcos. La pareja contrajo nupcias en 2003 y se convirtió en la más apetecida para los anunciantes. Sin embargo, cada cierto tiempo surgían rumores de discrepancias. En 2010, luego del nacimiento de Carlota Valentina, el dúo confirmó su divorcio.

A partir de ese momento se proyectó la carrera de Chiquinquirá Delgado, tras la decisión de residenciarse en Miami. Fue incorporada a la nómina de Univisión, canal que la colocó frente a Despierta América, Nuestra belleza latina y Mira quién baila, amén de participar en los eventos más importantes de la televisora y de ser punto focal de las alfombras. En 2013, inició una relación con el periodista mexicano Jorge Ramos que dura hasta el presente.

Hay más

El otro caso importante de una figura artística que lleva el nombre de la patrona zuliana es Miss Venezuela 1974. Aunque ha pasado a la historia como Neyla Moronta, la partida de nacimiento la identifica como Neyla Chiquinquirá Moronta Sangronis.

La reina fue imagen de la firma de moda Tropicana y animadora de Rctv, siendo posiblemente “Clásicos dominicales” el espacio de mayor recordación. Hoy vive alejada de los focos en Florida.

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