Martes, 28, 2017
   
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El Barça es el mejor equipo de la Tierra

La cima del mundo del fútbol es azulgrana. Sin discusión. El Barça es el mejor equipo de la Tierra, un título honorífico que se ganó con el triplete y que ya es oficial después de su triunfo en el Mundial de Clubes.

1 braca campeon del mundo

Una goleada a River Plate (3-0) que no dejó margen para la duda. Un triunfo liderado por un tridente reunido de nuevo para la ocasión. Un tridente imparable.

Con todo por ganar y nada que perder, River Plate no escatimó en esfuerzos en el primer tramo de la final. Presionó la salida del balón del Barça ya desde el área de Bravo, sorprendente titular en la portería en detrimento de Ter Stegen. Los jugadores de Gallardo intentaban minimizar la calidad azulgrana dificultando al máximo la creación, un escenario que no es nuevo para el equipo de Luis Enrique aunque sí le sorprendió durante algunos minutos.

El técnico asturiano presentó sus mejores credenciales y alineó al once de gala, una vez recuperados Messi y Neymar, con la única sorpresa del citado Bravo. Leo, con o sin piedra en el riñón, dio la sensación de estar en perfectas condiciones y jugó su mejor partido desde que se recuperó de la rodilla. Está por encima del bien y del mal. Una mano estratosférica de Barovero a los diez minutos de partido le impidió inaugurar el marcador. Una ocasión que pinchó la burbuja millonaria y situó el partido bajo el guión que se esperaba. La presión de River tocó a su fin y el dominio azulgrana encerró al rival en su propio campo.

El equipo argentino, sin embargo, parecía tener las ideas muy claras y compensaba su inferioridad técnica con una falta tras otra. Especialmente duros estuvieron sus compatriotas con Messi, que recibía un regalo cada vez que recibía el balón. El árbitro iraní intentaba tener bajo control la final, pero por momentos dio la sensación que se le podía escapar.

El Barça era amo y señor del partido y comenzaba a generar jugadas de peligro. El tridente, reunido de nuevo, restauraba las conexiones y en el área de River se empezaban a ver las cosas negras. Alves lo intentó primero, pero su disparo salió mordido y Barovero no tuvo problemas en atajarlo. Pero superada la media hora, la inclinación del terreno de juego fue insalvable para el portero argentino. Alves centró desde la derecha, Neymar la cedió de cabeza a Messi, que se deshizo de un defensa con una maniobra perfecta y batió a Barovero con la izquierda. Una acción en la que River pidió mano de la Pulga.

Suárez, el que nunca falla: BALÓN DE ORO del mundial

messi-suarez-iniesta.jpgEl gol azulgrana no supuso ningún cambio en el encuentro, que seguía con la cabeza girada a la portería de Barovero. Messi estaba cómodo, participaba mucho en la creación y su lucidez no hacía sospechar los malos ratos que el cólico le había hecho pasar en las últimas horas. Neymar, en cambio, también recuperado para la causa, no entraba tanto en juego y estaba algo aislado en la izquierda. Suárez, como siempre, batallaba sin cesar y siempre estaba a punto. Pudo sentenciar antes del descanso tras un pase genial de Messi, pero no acertó con el remate. No se iba a volver a repetir.

El Barça salió del vestuario con la intención de sentenciar y River, a pesar de tener sólo un gol de desventaja, se dio por vencido sin apenas resistencia. Los azulgranas lograron su objetivo bien pronto. Busquets se inventó un pase entre líneas y Suárez no falló ante Barovero. El segundo gol del Barça dejó a River en la lona, completamente ko, y la falta de puntería de Messi fue lo único que separó a la final de convertirse en un recital de goles.

A River, como buen equipo argentino, no le gustaba nada el panorama, la insultante superioridad del Barça, y descartada la remontada se puso a repartir a diestro y siniestro. Mercado la tomó con Neymar, que no se arruga en situaciones así. Al árbitro se le escapaba definitivamente el mano del choque.

El juego sucio de River no nubló al Barça. Suárez seguía presionando como si le fuera la vida en ello, Neymar quería también su pedazo de gloria y Messi amenazaba continuamente a Barovero. El tridente volvía a funcionar, volvía a sonreír, y sus escuderos, todos y cada uno de auténtico lujo, tampoco aflojaban. Ya no había final y la fiesta de los seguidores de River en las gradas se había convertido en un funeral hacía un buen rato. Suárez puso la guinda, después de un centro milimétrico de Neymar, culminando un torneo de ensueño. Un hat trick en la semifinal y un doblete en la final le convierten en leyenda. Como leyenda es ya el Barça de Luis Enrique, campeón del mundo. De este y de todos los demás.

Nuestro Equipo

S.O.S.

 
 
 

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