Miercoles, 29, 2017
   
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BARCELONA IMPARABLE. Neymar y Messi 31 goles entre ellos solos

Neymar y Messi se han cocinado 31 goles entre ellos solosQue Messi y Neymar se entienden con mirarse es una obviedad que se eleva por encima de los números. Pero estos también dicen mucho. Argentino y brasileño, primer y tercer mejor jugador del mundo según las votaciones del último Balón de Oro, se han cocinado ellos solitos 31 goles desde que el brasileño llegó a hacerle compañía en el Barça. Messi asistió a Neymar en 17 de los 79 goles que lleva con la camiseta azulgrana y Neymar lo hizo en 14. El argentino, acostumbrado a los hat-tricks de goles, se desató este sábado con un festival pasador: según datos de Míster Chip, es la cuarta vez que el genio de Rosario da tres asistencias en un partido: antes lo hizo ante el Levante (Copa), Athletic, Getafe, estos dos últimos en Liga.

La superioridad del Barcelona en la Liga es tan abrumadora que su capacidad de intimidación lleva a los rivales a dar su enfrentamiento ante los de Luis Enrique como descontados. El Getafe visitó el Camp Nou como aquel que pasa por la casa de un vecino a saludar y no pasa del descansillo. Se presentó el equipo madrileño dispuesto a no molestar y tratando que el castigo no fuera exagerado, pero la inercia de este equipo no entiende de treguas y el conjunto de Escribá se llevó una goleada por 6-0 ante un Barça que jamás dio la sensación de apretar el acelerador.

Por el mismo precio, los registros goleadores de Messi, Neymar y la MSN continúan aumentando. El argentino ya lleva 23 goles desde que empezó 2016 y amenaza con no parar. Neymar llega de la fiesta de Brasil como prometió, dispuesto a ganar más títulos con el Barça. El brasileño dio un recital. Finalmente, al MSN, en la que Suárez fue suplente porque llevaba “850.000 minutos y 850.000 partidos”, según Luis Enrique, ya lleva 103 goles. Está a 19 de los 122 de la temporada pasada.

El Barça está en una situación que hace innecesaria la crueldad con el rival, pero aún así es una apisonadora. Donde otros necesitan aplastar al contrario para maquillar a base de goles su tránsito por la Liga, los de Luis Enrique se recrean en arabescos que sufre el rival de turno y disfruta un espectador que acude al campo dando el triunfo de su equipo por cierto.

Messi y Neymar se abrazan durante el partido del Barcelona ante el Getafe.Puede que esta insultante superioridad, que acongoja a los rivales y que le permite al técnico asturiano gestionar los minutos de su plantilla sea la que explique la falta de tensión del conjunto blaugrana en los lanzamientos de penalti, sin duda la jugada más predecible del juego en la que el equipo blaugrana sigue fallando. Volvió el Barcelona ayer a fallar un penalti, esta vez ejecutado por Messi, pero esta circunstancia, que sería objeto de serio debate en cualquier otro equipo y circunstancia, se toma ya en el Camp Nou como algo natural y nada inquietante. Un penalti a favor del Barcelona se asume ya por la parroquia como algo vulgar que se puede despreciar.

El penalti fallado de ayer llegó ya con el marcador a favor tras un gol en propia puerta de Juan Rodríguez en medio de un paisaje que auguraba una tarde más que plácida para el Barcelona y una tortura para el rival.

Marcó seis goles el Barcelona dando la sensación que podía marcar los que quisiera. Siempre es una mala idea enfadar al Barcelona y el presidente del Getafe Ángel Torres avivó las cenizas del desafortunado incidente de la visita del equipo barcelonista al Coliseum en Halloween, que parecía estar ya superado tras las disculpas de Iniesta.

Puede que fueran estas palabras de Torres las que sirvieran de combustible al Barcelona ante el Getafe o puede que fueran los duelos individuales de los virtuosos del Barcelona, que en ocasiones se recrearon en jugadas que, como pasó con Medrán y Neymar, llevaron el partido a una cuestión personal.

Ante un rival inane, el Barcelona dominó el encuentro con una suficiencia insultante. Messi reinaba en el partido rompiendo la defensa rival con sus pases que le sirvieron a Munir y Neymar para sentenciar el partido antes que el propio argentino marcara el 4-0 antes de llegar al descanso y sacarse así la espina del penalti fallado.

En la segunda parte, con todo el pescado vendido, Luis Enrique se dedicó a gestionar los minutos.Samper debutó en Liga; Vermaelen y Bartra salieron al campo ya con 6-0 tras los goles de Neymar y Arda y el encuentro discurrió plácidamente rumbo a una victoria que reafirma el liderato del Barcelona en la Liga y que le sirve para mejorar su récord de partidos sin perder mientras descuenta jornadas y regula a sus estrellas tras una semana de semi vacaciones.

 

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