Santanderanos ilustres. HERNÁN e IVÁN MOTTA MOTTA y SONIA GUTIERREZ PULIDO
Recordamos que fue explosiva la renuncia pública del doctor Hernán Motta Motta, egresado de la Universidad de la Soborna en Paris, como profesor de Sociología en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), a raíz de que el rector de la época Manuel Francisco Neira Rojas expulsó a dieciséis estudiantes luego del paro de 1976 contra el alza en las matrículas
Casado Hernán con Sonia Gutiérrez , pintora y dibujante, artista nacida en Cúcuta, socia fundadora del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, con esta obra llamada “Y seguimos diciendo Patria”, se dio a conocer en el plano artístico colombiano finalizando los años sesenta con su primera exposición individual en la Biblioteca Nacional en 1967 y su participación en 1968 en certámenes como la Muestra de Arte Colombiano en la Luis Ángel Arango, la exposición colectiva “Los que son” en la galería de Marta Traba y l la Bienal de Coltejer en Medellín, en la cual ganó mención de honor por su obra titulada Pintura Pop.
Las pinturas elaboradas en este entonces comprenden elementos pictóricos y temáticos notablemente procedentes de los lenguajes del arte pop. El grueso de sus obras eran escenas cotidianas donde personajes sin rostro se relacionan en una conversación, un momento romántico o un cruce pasajero; en su soledad, yacen desnudos o semidesnudos sobre coloridos fondos que los envuelve. Estos trabajos son característicos por el uso del dibujo en líneas gruesas y definidas que encierran planos de color vivo.
En un primer periodo, finalizando los años sesenta, el trabajo de esta artista era reconocido por sus pinturas que comprenden elementos del Arte Pop. Sus obras eran escenas cotidianas donde personajes sin rostro se relacionan en una conversación, un momento romántico o un cruce pasajero. Entrada la década de 1970, su propuesta cambió radicalmente para comunicar mensajes de tinte social y político. Denunció torturas y persecuciones por medio de la sugerencia simbólica de ataduras de telas y sogas sobre cuerpos sin identificación.
IVAN MOTTA MOTTA
LA CENICIENTA 7/26/1982“En Colombia, la justicia es la cenicienta del Estado. Hace 34 años se está hablando de carrera judicial y todavía no hay nada. Cuando matan a un policía hasta el Presidente le rinde justo homenaje, pero cuando matan a juez ni se inmuta”.
Con estas afirmaciones, el Secretario General de la Asociación Nacional Judicial (ASONAL), Iván Motta Motta introduce la posición de la organización sobre el problema de la inseguridad.
El dirigente dé ASONAL, entidad que aglutina 15.000 empleados de la rama jurisdiccional, es muy enfático en señalar la necesidad de una reforma, como una de las medidas que pueden contribuir a evitar que se continúe deteriorando el sistema democrático. Sin embargo, y a pesar de que son partidarios de ella, históricamente ninguna reforma ha consultado la opinión de magistrados,jueces o abogados.
“El país la necesita. Pero estamos en contra de la reforma que pretendió implantar este gobierno, porque no responde a las necesidades de la justicia, porque no hay una policía judicial capacitada, porque es represiva e introduce la politización en los nombramientos”.
La situación de violencia e inseguridad que vive el país y que tiene sus más profundas ralces en los desajustes sociales y el desequilibrio económico, no se elimina, según Motta Motta con el aumento de penas, ni tampóco con la posible vigencia del Código de Alta Policia que será presentado para su estudio en las próximas sesiones parlamentarias. “Ese código no es otra cosa que la recopilación de las medidas represivas que contempla el Estado de Sitio y el Estatuto de Seguridad. Nosotros lo combatimos, porque defendemos un estado de derecho democrático. Esa no es la solución al analfabetismo y el desempleo”. El inhumano sistema carcelario, las malas condiciones locativas de los juzgados, la ineficiencia en el aporte de pruebas, la poca profesionalidad de la investigación que, muchas veces, lleva a la violación de los procedimientos y el hecho de que sólo hay un Instituto de Medicina Legal en el país, son apenas un reflejo de la poca preocupación del Estado por la justicia y la demostración palpable de que el sistema es obsoleto. Por eso, Motta Motta coincide con las ideas expresadas por el magistrado Enrique Gutiérrez Lacouture sobre la eliminación del Ministerio de Justicia, debido a que su actual función se limita a la administración de un presupuesto, sin ingerencia alguna en el nombramiento de jueces, la designación de magistrados, la elección de agentes del Ministerio Público.